Vaya, que rapido pasa el tiempo

El otro dí­a escuché en la radio al catedrático de psicologí­a de la complutense hablar sobre porque percibimos que el tiempo pasa más deprisa o más despacio a lo largo de nuestra vida.

Por lo visto, cuando somos jóvenes, como las experiencias que vamos teniendo son nuevas, nuestro cerebro ha de buscar una solución a ellas y eso hace que se vayan creando “enlaces” que afianzan el recuerdo y por lo tanto vamos teniendo una mejor noción del tiempo transcurrido.

En cambio, cuando somos mayores, la mayorí­a de las cosas que hacemos las solucionamos con experiencia de una forma mecánica, por lo que el cerebro apenas ha tenido que realizar ningún esfuerzo y por lo tanto en poco tiempo, no recordará la experiencia. Esto provoca que cuando echamos “la vista atrás”, lo que más aflorece es aquello que pasó hace mucho tiempo y es entonces cuando decimos “madre mia, que rapido pasa el tiempo”.

Me pareció curioso porque este “cuento” es aplicable por ejemplo a la vida laboral, que hay que ejercitarla continuamente, proponiendose nuevos retos, buscando soluciones, en definitiva, no cayendo en la rutina que por seguro hará que pasen muchos años de los cuales no recordaremos apenas nada.

Sergio Mejias Sánchez

Director de la plataforma de publicación de contenidos digitales Bubok

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1 respuesta

  1. angel maria dice:

    ¿crees que es verdad o es una excusa para justificar el simple paso del tiempo? 🙂

    En cualquier caso en lo que esyo de acuerdo es que hay que estar contiuamente inventando, sin caer en la rutina.

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