Decía Aldous Huxley ..

“Las palabras están ahí para explicar el significado de las cosas, de manera que el que las escucha, entienda dicho significado”

Hoy quería hacer una reflexión personal sobre algo que ha estado en los medios durante toda la semana, se trata de twitter. En este caso por los comentarios realizados por Pérez Reverte sobre el exministro de exteriores, pero no es de Arturo de quien quiero hablar, sino del lenguaje.

Con una experiencia muy reciente en este sentido, he podido comprobar como el efecto Belén Estéban invade la red. ¿Cúal es este efecto?, la respuesta es la simplicidad, simplicidad de reflexión, de pensamiento, de palabras, de mensajes. Simplicidad de la gente que aplaude un mensaje simplón y zafio.

En Internet, y gracias a herramientas tan útiles como Twitter, están apareciendo una serie de personajes simplones, que han reducido su capacidad de reflexión a 140 caracteres y con ellos se piensan que son desde analistas politico-económicos a “opinadores” de todo lo que se le ponga por delante.

Personajes que juegan a ser periodistas, viven del titular fácil y esperan con ansia que su 140 espectaculares caracteres (a veces usan menos, porque saben que si les retuitean y apuran los 140, no se puede retuitear) sean retuiteados por su legión de seguidores.

Es en el fondo la búsqueda del aplauso fácil pero de forma micro.

En “1984”, excelente libro de George Orwell, uno de los trabajos que tenían algunos personajes era crear la neolengua. El trabajo consistía en ir inventando nuevas palabras que simplificaran el uso del lenguaje y a la vez se conseguía eliminar palabras molestas que pudieran crear pensamientos contrarios al régimen.

Me temo que vamos por este camino.

3 thoughts on “Microgilipolleces

  1. Como estudiante de publicidad debo defender que se pueden decir muchas cosas, ser muy reflexivo y hacerse entender con pocas palabras. Sí es cierto que hay muchos que caen en el mal hábito de la “simplicidez”, sin embargo creo que muchas veces dices más con pocas palabras que con muchas, y con pocas palabras das más lugar a la reflexión del que te escucha. NO a la “simplicidez”, SÍ ala “sencillez”.

    Saludos

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