Dice un proverbio Hindú que la más larga caminata empieza con un paso.

Hoy, he tenido el privilegio de poder visitar una carcel de Madrid acompañado por una, más que profesional funcionaria de prisiones. No voy a entrar en detalles de lo que allí he visto, eso queda en mi recuerdo.

Cuando volvía en el coche no he podido evitar pensar en como las decisiones que tomamos a lo largo de nuestra vida tienen efectos en nuestro futuro. Ocurre en nuestra vida personal, en la empresa.. es “El efecto mariposa”, pequeñas decisiones a veces, grandes otras, acertadas la mayoría, equivocadas algunas.

Einstein Bee

Y así, cada día, cada hora, cada minuto, tomamos decisiones y en la mayoría de estas ocasiones ni siquiera nos paramos a pensar en las consecuencias que pueden tener, otras veces las consecuencias son a tan largo plazo que jamás podremos relacionar la causa con el efecto.

En las empresas ocurre los mismo. Los medios, los usuarios, los clientes.. solo ven aquellas grandes decisiones que se toman, aquellos grandes proyectos, no ven aquellos pequeños cambios, esas pequeñas decisiones que se toman y que en cierto modo hacen que los objetivos mejoren o empeoren en mayor o menor porcentaje. Algunos de estos cambios por ejemplo en Bubok podrían ser: cambio en los formatos de mail1320s de compras, cambios en libros relacionados, cambios generales de presentación de los libros, un title por aquí, un link en la home de algo que estaba más oculto, un cambio en unas descripciones de servicios, etc.. y así hasta 200 pequeños cambios en los últimos 10 meses.

Es evidente, que cada uno de estos cambios ha de mejorar  o empeorar tu objetivo en un porcentaje, aunque sea  insignificante, tiene una repercusión. En la labor de un directivo está el de conseguir que las mejoras con un porcentaje positivo sean superiores a las de contribución negativa, ya sea en el corto, medio o largo plazo, periodo que estará además marcado por la estrategia de la empresa.

Un saludo muy fuerte a Patricia, Dolores, Katherine…. a las que deseo de todo corazón, que hayan encontrado las botas correctas con las que comenzar la caminata.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *